4 días sin celular...de la angustia a la reflexión
- Equipo Entre Vinculos

- 23 oct 2018
- 3 Min. de lectura
“Quiero cuentos, historietas y novelas pero no las que andan a botón. Yo las quiero de la mano de una abuela que me las lea en camisón”
Marcha de Osias. María Elena Walsh
Bitácora del grupo de WhatsApp de mis amigas...había desaparecido, era raro, no contestaba mensajes, no comentaba fotos, no reenviaba videitos...nuestra amiga finalmente publicó en Facebook que su celular estaba en reparación ! uff que alivio! Cuando finalmente retoma el contacto con celular funcionando nos cuenta la angustia, el sentirse fuera de comunicación con el mundo, la ansiedad de la que daba cuenta su cuerpo. Les copiaría toda la conversación, fue genial, pero como dijo una de ellas, nosotros los adultos tenemos un registro de otras vidas donde solo teníamos vínculos reales, por lo que yo sé (aprendizaje de otras vidas) que estaría traicionando una conversación que fue privada, nuestra, de mis amigas de siempre.
De tantos talleres con padres sobre el uso la tecnología en los niños, pensando en el impacto en nuestras vidas de las redes sociales, de los adultos que nos sentimos visitantes y nuestros hijos que son nativos, de lo virtual y lo real, de escuchar a niños y adolescentes contar sus experiencias con la tecnología y las redes, de escuchar a padres preocupados por su uso ...surgen tantos aspectos a pensar!
¨ Los adultos somos visitantes y los adolescentes y niños son nativos de esta era digital ¨.
Decimos esto, pero los adultos mas que estar de visita, nos hemos instalado a vivir con las ventajas y maravillas que tiene todo este mundo tecnológico y virtual y con sus aspectos oscuros, de exposición, hedonismo, información de la más variada calidad y dudosa veracidad. Retomo las palabras de mi amiga (esa de la que les conté antes, la del celular que la dejó a la vera del camino 4 días, enteros, con sus noches y sus horas de luz solar), nosotros los adultos tenemos un registro de otras vidas, en la que la única posibilidad de vincularse con otros era de manera ¨ real ¨, donde hablábamos mirando a los ojos (o no, y el otro percibía entonces nuestra vergüenza o sentimiento de culpa) llamábamos por teléfono a la casa de nuestros amigos y antes teníamos que mantener una conversación con la persona que atendía. Los adultos tenemos en nuestro registro variadas y profundas experiencias de contacto solo real.
Los niños son nativos, nacen con la tecnología y las redes al alcance de un click. No sabemos cómo logran el click sin necesidad de que se los enseñemos, parece magia, saben pasar fotos, poner play a un video. Se popularizó la idea de que los chicos cada vez nacen más inteligentes, hábiles y con capacidades que les permiten manejar tecnología a edades cada vez mas tempranas. Lamento decepcionarlos, pero los geniales y hábiles son los desarrolladores de las nuevas tecnologías, que hacen que cada vez sea más fácil gestionarla. Y los niños están cada vez más expuestos a estímulos fascinantes desde edades cada vez más tempranas. La sobreestimación a la que está expuesto el sistema nervioso de nuestros chicos más chiquitos, llenos de colores, velocidad y sonidos, van a generar lo que en la adicción se conoce como tolerancia. A niveles más altos de tolerancia, más estimulo se busca. Los niños se hacen cada vez menos sensibles a los estímulos y necesitan cada vez más. Vemos con preocupación en las escuelas y consultorios cada vez más niños con menos capacidad de sostener la atención en tareas escolares, con dificultades en el control de impulsos, con fallas en la capacidad de postergar gratificaciones y de tolerar la frustración.
Saturados por los estímulos que les proporcionan las nuevas tecnologías, los niños pueden perder la capacidad de percibir y disfrutar con la belleza de las cosas reales. Para prevenir que entren en una espiral que les lleve a una adicción, necesitan que les ayudemos a sentirlas. Catherine L’Ecuyer
Los chicos necesitan padres presentes. En niños de edades tempranas, padres que jueguen y les muestren la belleza del mundo, que les estimulen el asombro frente a las pequeñas cosas, que les abran la puerta de las preguntas, de la incertidumbre y la creatividad. Que los miren y les estimulen experiencias profundas de vínculos reales, muchas, en cantidad, variadas, ricas. Experiencias de esos otros, que les devuelven especularmente las emociones, la posibilidad de aprendizajes y los vínculos.
Los adultos necesitan ayudar a los niños a construir herramientas que luego más adelante, mucho más adelante, los sostengan de manera autónoma frente a la tecnología, las redes sociales, los riesgos, de lo virtual o de lo real. La mejor preparación para el mundo on-line es el mundo off-line, sin ninguna duda.

Los chicos necesitan que les contemos cuentos, historietas y novelas en camisón, como decía Osías en su marcha.
Lic. Mariana López
Miembro del Equipo entre Vínculos



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